"Cultura agrícola y educación alimentaria"

En todas las naciones y en todas las edades del mundo, la ignorancia ha privado a la humanidad de infinitas alegrías, creándole innumerables alarmas y además aumentando las miserias humanas.

El crecimiento del saber asemeja al crecimiento del fruto: aunque causas externas puedan cooperar en cualquier grado, es el vigor y la virtud interna del árbol el que puede conducir el saber hasta su completa madurez y realización.

La inteligencia humana esta constituida de tal modo, que solo puede desarrollarse por su propia acción, y es la práctica desde niño, lo que en realidad educa a cada persona. (José P. Varela)

Los avances tecnológicos y las transformaciones del mercado, van desplazando "saberes sociales", que durante siglos se trasmitían a las nuevas generaciones, preservando en la agricultura familiar, un patrimonio, enriquecido con la diversidad de campesinos inmigrantes de las más diversas regiones del planeta.
Ya no solo es difícil encontrar establecimientos "de antes", sino que es cada vez más difícil para las nuevas generaciones, siquiera imaginárselos, como en los establecimiento, se contaba con la diversidad productiva sustentable, y abejas para la polinización, el aprovechamiento del estiércol como nutriente del suelo y las multitareas del cuidado de frutales, vid y hortalizas.

"No podemos reclamarle al joven, lo que no le dimos al niño"

Tenemos una situación de riesgo social,  Se pierden valores, hábitos saludables, respeto por el prójimo y además los suicidios y los delitos,  van en aumento.

Vemos que no solo en las aulas los niños aprenden, y que el bien común es una responsabilidad de todos.

Para educar a un niño, debemos transformar todo su entorno en un aula. En el programa "Cultura agrícola y educación alimentaria", se desarrolla a partir de los padres y vecinos, aportándole al niño, la importancia de los alimentos, poniendo en sus manos semillas para fomentar el cuidado de los seres vivos, y todo lo que queremos que florezca en su ser, para que pueda brindar sus virtudes a los demás, recibiendo reconocimiento, afecto e inclusión social.

El programa de Rescate de Agricultura Social, se plantea en tres niveles que pueden desarrollarse de forma independiente o integrados.

El primer nivel, Se trata de un proyecto didáctico, en pequeños lugares de cada vivienda, orientado a los niños pequeños y escolares, para que conozcan de forma amena las propiedades nutricionales de los alimentos y cuáles son los más beneficiosos para el organismo.

Comienza con la preparación de dos recipientes, en los que se deposita tierra fértil, en el momento que el niño presta atención, luego se colocan dos dientes de ajo, colocados en pequeños recipientes separados, y en otros dos para germinar plantas aromáticas .

Quiere decir, que con 4 latas, o cualquier envase de bebidas o alimentos, ya se puede comenzar el primer nivel, en el seno de una familia, barrio o escuela.

Cada grupo puede investigar sobre las propiedades alimentarias de las plantas y las necesidades nutricionales de las personas, o pueden solicitarlo y con gusto  le enviaremos información nutricional, cuidados del cultivo, etc.,

El o los participantes que se inscriban, en una planilla, anota la fecha de comienzo, la temperatura ambiente, y todos los detalles de la actividad de la semilla. (fecha de aparición del primer brote, fotos, videos y anotaciones periódicas, detallando el crecimiento.

Este primer nivel, tiende a rescatar los saberes de adultos mayores, ya sea de la familia o la vecindad, por lo que es importante difundir el proyecto en la comunidad, llamando a interesados con conocimientos e interés por compartir, para que sean tutores y asesores de los que quieren aprender.

Para convocar a estas personas, se colocan anuncios en almacenes, quioscos o lugares de concurrencia, con un teléfono de contacto. Se organizan reuniones pequeñas no más de 8 personas, en casas de familia, patios abiertos, o centros sociales y deportivos.

y en la reunión se establece un correo electrónico de contacto y enlace para intercambiar experiencias, con otros grupos del primer nivel en otros países o regiones.

El segundo nivel, se plantea la "Agricultura Urbana", donde también intervienen Jóvenes y adultos.

Se organizan reuniones en casas de familia, galpones o en entidades sociales y deportivas, invitando a un taller de alimentación. En la jornada se pasan videos que resumen la situación del agro. luego se intercambian ideas, conocimientos y experiencias, para con los interesados, planificar la agricultura urbana orgánica,  para auto abastecimiento.

Se pueden fabricar canteros en neumáticos en desuso, baldes, muebles de heladera, balcones y azoteas trasformadas en espacios verdes

Cada participante, cultiva en dos recipientes distintas hortalizas, uno es para autoconsumo y el otro es producción social que se intercambian. Por ejemplo tiene dos dientes de ajo, uno es para su familia y el otro es producción social descentralizada.

Este proyecto es complementario en la capacitación para integrar una Aldea Urbana", y más allá de la educación, introduce la producción de alimentos como un tema social, donde se intercambian en el niño la capacidad de observación y atención en los seres vivos.

El proyecto de tercer nivel, "Unidad Agropecuaria a Pequeña Escala", posibilita el desarrollo de áreas productivas complementarias, integrando el conocimiento para la preservación del suelo, y planificando el desarrollo productivo de forma sustentable.

La unidad didáctica, integra la producción de madera, forrajes, hortalizas, frutales y cereales, determinando la superficie necesaria del poli cultivo sustentable para la alimentación humana.

Este proyecto didáctico de "Ecoturismo Social", orientado a estudiantes, se suman a una campaña planetaria para erradicar el hambre.

La gestión política, comienza por el aporte de un dólar, por cada barril de petróleo que se extrae del planeta, para la compra de tierras para el re asentamiento de familias que habitan en los cinturones de miseria y asentamientos irregulares, posibilitando el poli cultivo orientado a las necesidades nutricionales de las nuevas generaciones.

En este tercer nivel, pueden participar particulares, productores familiares y establecimientos que quieran reconvertir el monocultivo, para la agricultura diferencial sustentable.