Agro Ecología

Curso para interesados en la reconversión productiva o para familias interesadas en la Agro Ecología.-

Bases para entender el manejo agroecológico de la finca

Los errores del enfoque de protección de los cultivos.

Enfoques tecnológicos en la agricultura

Enfoque de sistema en el manejo de plagas.

Factores que contribuyen a la ocurrencia de plagas.

Los principios del manejo agroecológico de la finca.

Sistemas de cultivos complejos.

Arboleda o minibosque.

Red Agropecuaria

La lucha contra las plagas agrícolas constituye una de las principales preocupaciones de la mayoría de los agricultores, no solamente por las afectaciones y pérdidas ocasionadas por estos organismos, sino por los costos de las medidas de control y las limitaciones que se producen para la comercialización de los productos agrícolas, en unos casos por disminución del valor comercial debido a que no cumplen los requisitos de calidad, y en otros porque cada día hay mayores exigencias de procesos de producción más limpios, que garanticen productos agrícolas libres de residuos tóxicos.

Por ello, en los últimos años se ha llamado la atención sobre el enfoque de control de plagas con productos plaguicidas, lo que se conoce

internacionalmente como protección y defensa de cultivos, tecnología que fue desarrollada desde la II Guerra Mundial y que caracterizó el período de

la revolución verde, que ha sido muy criticada, principalmente porque contribuye a lo que se llama ciclo vicioso de los plaguicidas, al crear una alta dependencia de estos productos por parte de los agricultores, además de los efectos sobre el medio ambiente y la biodiversidad, entre otros.

Así surgió y ha adquirido importancia el enfoque de manejo de plagas, que tiene como ventaja principal la integración de diferentes prácticas preventivas y curativas, lo que significa la eliminación del enfoque mono táctico del producto como única opción.

Lo más conocido es el Manejo Integrado de Plagas (MIP), en que se integran el control químico y biológico, el manejo fitogenético y las prácticas culturales, entre otros componentes, que junto con el monitoreo para tomar las decisiones contribuye a reducir el uso de los plaguicidas sintéticos y demostrar que es más propicio para sistemas de producción de monocultivos a gran escala, conocidos como intensivos, donde los problemas de plagas son mayores y la integración de los plaguicidas sintéticos con otros métodos se realiza sobre la base de la teoría del umbral económico.

Dentro del enfoque de manejo de plagas, también se ha desarrollado el Manejo Ecológico de Plagas (MEP) y el Manejo Agroecológico de Plagas (MAP), que en esencia promueven el control biológico y las prácticas agronómicas, entre otras; pero excluyen los plaguicidas químicos, por lo que son muy propicios para la agricultura orgánica y otros sistemas, como es el caso de la agricultura urbana y suburbana, las fincas de campesinos y otros sistemas diversificados.

Sin embargo, en la práctica se ha demostrado que los enfoques de control de plagas y manejo de plagas mantienen el criterio de actuar directamente sobre las plagas en los campos cultivados, lo que se considera como insuficiente y ha constituido un fracaso, ya que las causas por las cuales las plagas arriban a los campos cultivados, se establecen y atacan los cultivos son de naturaleza compleja, por lo que la perspectiva es el manejo del sistema de producción o la finca, que es donde se puede actuar sobre las causas y de esta forma reducir las posibilidades de ataque a las plantas cultivadas.

Bajo esta perspectiva se considera que la agroecología aporta las bases científicas y técnicas para transitar hacia el manejo de la finca, además de que favorece la participación de los técnicos y los agricultores en procesos de innovación que contribuyen a la soberanía tecnológica, la producción agropecuaria sostenible y la disminución de los efectos negativos del cambio climático, entre otros factores.

Precisamente, cuando el manejo de la finca se ha consolidado, el sistema es más parecido a los ecosistemas naturales, por lo que la biodiversidad actuará de manera equilibrada y los organismos nocivos se conducirán en poblaciones relativamente menos dañinas a las plantas cultivadas, y dejarán de manifestarse como plagas, por ello se considera que pueden ser fincas supresoras de plagas.

Bases para entender el manejo agroecológico de la finca

La agroecología es una ciencia muy integral que favorece el entendimiento de la agricultura desde una perspectiva compleja, que ofrece las bases para que el agricultor transforme los sistemas agrícolas para realizar la producción agropecuaria de manera sostenible. Por ello la agroecológica es básica para la transición del enfoque de control de plagas al enfoque de manejo de plagas, para finalmente lograr el manejo de la finca.

En la presente parte se argumenta por qué es más beneficioso manejar la finca y no las plagas directamente como única opción.

manejo agroecológico de la finca.

Desde que se comenzó el cultivo de plantas para la alimentación humana y animal, se inició un proceso de intervención en los ecosistemas naturales, los que paulatinamente se convertían en sistemas modificados, lo que condujo a pérdidas de la biodiversidad que mantenía el equilibrio entre los diferentes organismos que lo habitaban, para dejar solamente a las especies que toleraban estas condiciones semiartificiales y las que preferían estas plantas (cultivos).

Precisamente, esta intensificación del cultivo de plantas ha conducido a que diferentes especies de organismos hayan evolucionado para convivir con estas plantas, multiplicarse aceleradamente, desarrollar altas poblaciones y competir con el hombre por el mismo alimento, lo que se ha denominado como plagas agrícolas.

Entonces, el término plagas se utilizó por los agricultores para nombrar aquellos organismos que dañan sus cultivos y afectan las cosechas, de manera que los rendimientos y la calidad disminuyen, y se causan pérdidas económicas debidas a gastos para su control o reducción de las ganancias por la comercialización.

Generalmente existe el hábito de considerar plaga a los insectos; sin embargo, internacionalmente se ha acordado que cualquier organismo que sea nocivo a las plantas cultivadas y los animales de crianza se considere plaga, sea ácaro, insecto, nematodo, roedor, ave, hongo, bacteria, virus e inclusive las arvenses o malezas que compiten con el cultivo.

Desde luego, los efectos de estos organismos pueden ser variados, pues algunos se alimentan o comen partes de la planta, les ocasionan lesiones en sus tejidos, como los insectos, ácaros, roedores, aves; otros, en cambio, constituyen microorganismos que causan patologías o enfermedades y los hay que compiten e interfieren el desarrollo de las plantas cultivadas, como las malezas.

Muchos de estos organismos habitan naturalmente en las fincas, otros arriban o se introducen por diferentes vías y los hay que entran y salen según la disponibilidad de alimentos, entre otras causas, lo que obliga al agricultor a luchar permanentemente para reducir sus poblaciones y ataques a los cultivos, muchas veces sin éxito, debido a que los métodos que emplean no son totalmente efectivos o tienen efectos secundarios negativos, como es el caso de la afectación de los organismos benéficos que también son eliminados por la mayoría de los métodos de control.

Es decir, cuando se siembra un cultivo en la finca, determinados organismos nocivos están ahí, en el suelo o en otras plantas, en espera de que el cultivo esté apetecible para atacarlo; otros, en cambio, están en otras fincas, muchas veces lejanas, y son atraídos por los olores o el color del cultivo y lo invaden, pues las delimitaciones de propiedad de las fincas no son un impedimento para estos organismos. Incluso, muchos de ellos los introduce el propio agricultor a través del material de siembra, la materia orgánica, los medios de transporte, el sistema de riego, entre otras vías.

Para resolver estos problemas, los agricultores han adoptado diferentes métodos, la mayoría de ellos relacionados con productos que se aplican y matan o controlan las plagas; pero estos no son totalmente efectivos, pues muchas veces hay algunos individuos de la población de la plaga que resisten sus efectos, otros no llegan a ponerse en contacto con el producto e incluso los hay que se vuelven resistentes o tolerantes, al extremo de que no los afectan y siguen atacando.

Esto es lo que se conoce como ciclo vicioso del plaguicida, que ha sido muy criticado debido a que es una estrategia errada, que en vez de resolver el problema lo incrementa o convierte a la finca en altamente dependiente de estos productos, pues la finca, el cultivo, la plaga y hasta el agricultor se envician con el uso de estos métodos, al extremo de que no perciben o no entienden que existen otras alternativas que crean menos dependencia.

Por ello en los últimos años se ha propuesto y demostrado que la mejor forma de resolver los problemas de plagas es eliminar esta dependencia del producto, mediante un manejo de la finca que contribuya a que se acerque más a los ecosistemas naturales, en que estos organismos estén en equilibrio con el resto de la biodiversidad y sean menos nocivos.

Esto es lo que se conoce como Manejo Agroecológico de la Finca, pues consiste en hacer la finca más diversificada y favorecer la biodiversidad, a la vez que se realizan ciertos manejos que limitan la entrada de nuevas poblaciones de organismos, o reducen las poblaciones de plagas que la habitan o entran. Científicamente se considera esta nueva estrategia como enfoque de sistema en la lucha contra las plagas.

Es manejo agroecológico porque se basa en combinaciones de prácticas de carácter biológico y agronómico, al suelo y los cultivos, y con enfoque ecológico; es decir, que favorecen y protegen la biodiversidad, no afectan el medio ambiente y contribuyen a la salud en general del sistema.

Los errores del enfoque de protección de los cultivos.

El enfoque de proteger o defender el cultivo de los ataques de plagas hace mucho tiempo que se considera erróneo, porque no conduce a éxitos sostenibles, sino que genera un ciclo vicioso que tiene consecuencias negativas en el orden económico, ecológico y social.

Los principales errores de este enfoque se han documentado ampliamente en estudios científicos, y muchos de ellos son actualmente ejemplos de lo que se considera miopía ecológica para mostrar a los estudiantes y otras personas los fracasos y errores de las tecnologías verticales, tecnologías globalizadas o tecnologías balas en la agricultura, en que las características de la localidad y la sostenibilidad no se consideran.

Los más conocidos y que se relacionan con la sanidad vegetal son los siguientes:

Error 1. La agricultura es tecnología. Este ha sido el principal error de los diferentes enfoques que han existido en la lucha contra las plagas. La agricultura es primero cultura y luego tecnología. Esto significa que el cultivo de plantas depende mucho de las tradiciones locales en el orden cultural y tecnológico, por lo que la producción agropecuaria es un sistema complejo, que además incluye los aspectos económicos, sociales y medio ambientales. Una nueva tecnología que pretenda ser introducida debe considerar estas cuestiones.

Error 2. Los programas o instructivos nacionales. La agricultura es básicamente contextual. Los programas o instructivos nacionales de cumplimiento obligatorio limitan las potencialidades del agricultor en sus decisiones para el manejo de la finca. El agricultor necesita información como insumo, sean las tecnologías generadas por los centros científicos, manuales, libros, instructivos técnicos, recomendaciones de expertos, intercambio con otros agricultores, entre otros, los que pueden comunicarse al agricultor por diferentes vías; pero las decisiones en el manejo de la finca deben ser propias.

Error 3. Aparecieron las plagas. Las plagas no aparecen, sino que habitan en el suelo y en otras plantas en la propia finca, aunque algunas arriban desde otras fincas, atraídas por el cultivo. No existe ningún milagro en la incidencia de plagas, estas invaden el cultivo cuando les resulta apetecible para su alimentación o adecuado para parasitarlo, lo que significa que estos organismos están estrechamente relacionados con las plantas cultivadas, en algunos casos son hospedantes preferidos y otros secundarios; en muchos casos son su único hospedante.

Error 4. Controlar las plagas. Este ha sido uno de los principales errores, ya que se ha demostrado que no se logra el control de la plaga, pues quedan individuos de su población que no se ponen en contacto con el producto aplicado y otros se convierten en resistentes o tolerantes a dichos productos; además de los fallos comunes en la calidad de las aplicaciones de ellos.

Error 5. Proteger el cultivo. El modelo de protección o defensa de cultivos, que aun predomina en las decisiones y actuación de muchos técnicos y agricultores, además de ser costoso y negativo en el orden medioambiental, se ha demostrado que no es efectivo, ya que las plagas no habitan solamente en los campos cultivados, que es donde se aplican los plaguicidas y son los que se pretenden proteger y, después de las aplicaciones de estos productos, las plagas arriban de nuevo a los campos para alimentarse y reproducirse con facilidad, pues su alimento o sustento preferido es abundante y relativamente libre de competidores.

Error 6. Ley del mínimo. Si hay plagas la única opción es el empleo de un producto efectivo para su control. Este ha sido también un grave error de los fito proteccionistas, al desconocer que existen muchísimas prácticas al alcance del agricultor que también actúan directamente contra las plagas o reducen su incidencia en los cultivos.

Error 7. La anti-biodiversidad. El enfoque de proteger el cultivo no permite que haya insectos u otros organismos en los cultivos, los campos deben estar limpios de plagas. Es bien conocido que no todos los organismos que habitan en los campos son plagas. También plantea que los alrededores de los campos deben estar limpios de malezas y otras plantas, lo cual es un grave error ecológico.

Error 8. La sustitución de insumos. Si no se pueden utilizar productos químicos los sustituyen por biológicos. Error que puede conducir al mismo problema de dependencia que con el uso de plaguicidas químicos.

Error 9. La artificialización de las variedades. El mejoramiento genético para altos rendimientos, las variedades transgénicas, etc. Las semillas y las variedades cada día son más artificiales, porque se obtienen mediante procesos que las hacen muy diferentes a sus características naturales, lo que trae como consecuencia efectos negativos sobre la biodiversidad, además que el rápido crecimiento trae consigo el efecto dilución de nutrientes, mas la rápida absorción de los agrotóxicos con el riego.

. Enfoques tecnológicos en la agricultura.

En la agricultura existen diferentes enfoques tecnológicos principales, los que definen las estrategias y las tecnologías que emplean los agricultores y por tanto deben considerarse para los programas de investigación e innovación tecnológica, así como en la capacitación que se realice con los técnicos y los agricultores. Básicamente son los siguientes:

Agricultura intensiva o convencional (productivista): Se caracteriza por el cultivo para la producción en grandes extensiones, para facilitar la mecanización, la aplicación de agrotóxicos y la cosecha, entre otros aspectos. Los recursos se planifican y se adquieren, pues se aprovechan muy pocos los recursos que genera el sistema. Es la agricultura que favorece el monocultivo y el centro de atención es el campo cultivado. Es la que más se diferencia de los ecosistemas naturales. Las tecnologías son transferidas verticalmente (implementadas). Muy propicia para los agro combustibles y los transgénicos, lo que se considera también como agricultura más intensiva o agricultura de paquetes tecnológicos.

Agricultura campesina (indígena, tradicional): Es propia de los pequeños y medianos agricultores que tradicionalmente han cultivado la tierra. Los campos son de diversas dimensiones y formas, el manejo se realiza básicamente a nivel de la finca o sistema de producción, con una mayor integralidad en el aprovechamiento de los recursos que genera el propio sistema. Es una agricultura diversificada, que desarrolla procesos muy similares a los que suceden en los ecosistemas naturales. Las tecnologías son básicamente adaptadas y tradicionales. Desde el punto de vista ecológico pueden considerarse como sistemas complejos.

Agricultura agroecológica: Tiene como base científica la Agroecología. Se favorece el máximo aprovechamiento de los recursos locales y la sinergia de los procesos a nivel del agro ecosistema. Es una agricultura contextualizada, que propicia la innovación local y el diálogo entre agricultores. Su estrategia es el manejo del sistema de producción o la finca, mediante prácticas que favorezcan su complejidad (agroforestería, silvopastoriles, policultivos). Adopta el control biológico y la nutrición orgánica de manera óptima. Desde el punto de vista ecológico son los sistemas de mayor complejidad. Las fincas y los campos pueden ser de grandes, medianas y pequeñas dimensiones.

Precisamente, en los últimos años se hace énfasis en las diferencias entre estos sistemas, para argumentar las ventajas de los sistemas campesinos y el sistema agroecológico, en contraste con el convencional o intensivo, que ha llegado a su límite económico, energético y ecológico.

Enfoque de sistema en el manejo de plagas.

El enfoque de sistema en el manejo de plagas quiere decir que las plagas y sus enemigos naturales no están solamente en los campos cultivados y sus alrededores, sino que forman parte de la finca o sistema de producción y por tanto interactúan con sus diferentes componentes; además, el ámbito de las plagas no es la finca, sino en última instancia el sistema o territorio agrario, por lo que su manejo debe ser conducido con este enfoque y no bajo el criterio reduccionista o limitado de atacar la plaga directamente o proteger el campo cultivado.

Por ello la teoría de sistemas se aplica al manejo de plagas en los diferentes niveles de decisiones, que son básicamente los siguientes:

La planta cultivada u otras de interés en la finca. Las acciones directas sobre cada planta, sean las cultivadas en campos o parcelas u otras de la finca con diferentes propósitos.

El campo o parcela cultivada. Las acciones o medidas, la ejecución de las prácticas. El cumplimiento de las Buenas Prácticas Fitosanitarias (BPF).

El sistema de cultivo. Las decisiones tecnológicas del agricultor. Los métodos de lucha contra las plagas.

La finca (sistema de producción). Las decisiones del agricultor sobre el manejo de la finca como sistema de producción, de acuerdo a su experiencia y recursos disponibles.

El municipio. Para las regulaciones, financiamiento, adquisición de insumos y el acceso al mercado, entre otros.

El sistema agrario. La gestión fitosanitaria a nivel del sistema agrícola, que es conducido por las Estaciones Territoriales de Experimentación y Protección de Plantas .

La región (departamento). El cumplimiento de las políticas y regulaciones nacionales. La organización local de la capacitación y la extensión agraria y otras. El sistema de uso de plaguicidas.

El país. Las regulaciones nacionales, los compromisos internacionales, las políticas agrarias y medioambientales, los sistemas de investigación, enseñanza, capacitación y extensión, las políticas y decisiones sobre plaguicidas, entre otros.

La armonía e integración cooperada de las personas que actúan en cada nivel podrá conducir a éxitos en la reducción de las afectaciones por plagas, aunque se considera que al nivel de la finca (agricultor) y del sistema agrario o territorio (las estaciones de sanidad vegetal) es donde las decisiones tendrán mayor repercusión

Bajo el enfoque de manejar la finca el agricultor integra elementos económicos, tecnológicos y sociales que contribuyen a reducir los problemas de plagas con múltiples efectos como diversificar las producciones agrarias, disminuir los costos (económicos y ecológicos) por energía externa (electricidad, combustible, etc.), disminuir paulatinamente o eliminar los insumos externos (fertilizantes, plaguicidas, material de propagación, etc.), manipular la diversidad de plantas, reciclaje de subproductos de las cosechas y la crianza de animales, favorecer el desarrollo de los biorreguladores de plagas y los polinizadores, limitar o evitar el arribo, establecimiento e incremento de las plagas, entre otros.

Las principales prácticas del manejo agroecológico a nivel de la finca se pueden considerar el seguimiento y decisiones, la diversificación florística, el manejo del suelo, el manejo del material de siembra, el manejo del cultivo, la conservación de biorreguladores de plagas, el saneamiento de la finca, el cultivo, elaboración y uso de preparados botánicos (plaguicidas bioquímicos), la utilización de preparados microbiológicos (bioplaguicidas), la liberación de artrópodos entomófagos, los sistemas de trampas de captura, el uso de plaguicidas minerales y la conservación de la biodiversidad funcional, entre otros.

La estrategia de manejar la finca involucra prácticamente toda la actividad del agricultor, y esto se debe a que las causas por las cuales se manifiestan las plagas están precisamente en la tecnología que emplee para cultivar las plantas en sus campos y atender las demás actividades de la finca como sistema de producción planificada.

Educación para la sanidad vegetal (conocer y entender la sanidad vegetal, dirigida a agricultores, extensionistas, decisores, estudiantes y la población en general) y capacitación (aprender tecnologías específicas, dirigido a técnicos y agricultores).

Servicios técnicos especializados (diagnóstico, vigilancia, uso de plaguicidas químicos y biológicos, certificación de semillas, etc.).

Manejo territorial de plagas (componentes que se manejan al nivel del sistema agrario o territorio).

Producción planificada local de insumos (coordinaciones y asesoramiento para producciones locales de controladores biológicos).

El sistema agrario es una escala muy importante, principalmente por las potencialidades que tiene el manejo de la biodiversidad, por los aportes de los agricultores en tecnologías tradicionales, por la vigilancia de plagas exóticas y por las necesidades de educación para la sanidad vegetal, entre otras.

Factores que contribuyen a la ocurrencia de plagas.

Una parte de los organismos nocivos a los cultivos habitan en la finca, otros arriban por diferentes vías e, incluso, algunos salen hacia otras fincas cercanas.

Por ello es importante conocer bien los factores que contribuyen a estos procesos ecológicos, para realizar las prácticas necesarias para reducir el éxito de las plagas en sus ataques a los cultivos.

Población potencial. Este es el factor de mayor importancia, ya que se trata del número de individuos o la intensidad con que se manifiesta la población del organismo nocivo en el cultivo hospedante donde se encuentra la fuente de infección o infestación más probable.

Las fuentes pueden ser las siguientes:

• Una parcela o campo que esté sembrado con un cultivo hospedante. Esto es más peligroso si los cultivos hospedantes se siembran durante todo el año.

• Los hospedantes secundarios constituyen elementos que sustentan poblaciones, muchas veces presentes en áreas poco atendidas a abandonadas de la finca, incluyendo las malezas.

• Los restos de cosecha, que pueden ser: plantas que crecen o quedaron vivas en el campo, restos de cosecha en la superficie del suelo, restos de la planta en el suelo.

• También la población de los organismos que habitan y sobreviven en el suelo, de diferentes formas.

Distancia entre el cultivo y la fuente de infección. Las fuentes de infección e infestación más comunes son los campos colindantes o cercanos de edades mucho mayores o ubicados en dirección favorable de los vientos, de caminos de acceso o por donde pasa primero el canal de agua para riego, entre otros elementos que favorecen la dispersión.

Potencial biótico del biotipo o raza. Es el potencial reproductivo o de multiplicación. Las especies de organismos nocivos en su proceso evolutivo dan origen a razas o biotipos, muchas veces con mayor capacidad reproductiva o virulencia, facultades que les confieren una rápida invasión al cultivo y el aceleramiento de las afectaciones y daños consecuentes.

Nivel de competencia existente. Cuando el organismo que invade el cultivo encuentra su nicho ecológico ocupado por otro, por lo general se deprimen sus poblaciones o simplemente se lo reparten, pudiendo existir casos de desplazamiento a la especie existente. Desde luego, esto depende del nivel de población y daños existentes, su potencial biótico, entre otros factores.

Cuando el órgano de la planta preferido está libre de competidores, entonces se debe esperar un mejor establecimiento y mayores afectaciones.

Sobre este particular existe diversidad de comportamientos que se relacionan con las interacciones entre organismos o relaciones tróficas, muchas veces poco conocidas por el hombre, y que determinan el nivel de afectación de una plaga que invade el cultivo y que tiene sus particularidades cuando se trata de organismos fito patógenos.

Población y diversidad de antagonistas. Los biorreguladores u organismos antagónicos pueden afectar el establecimiento de las plagas en un cultivo. Para que ello ocurra deben existir en el campo en el momento de la invasión o arribar posteriormente, todo lo cual depende de diversos factores.

Por tanto, el nivel de regulación que se logre estará influenciado en gran medida por los atributos biológicos y ecológicos de estos organismos y por la realización previa de prácticas conservacionistas por parte del agricultor.

Grado de atracción que ejerce el cultivo. La atracción que ejerce el cultivo dependerá en gran medida de su distancia y de la ubicación; pero también existen estímulos visuales y estructurales de la planta cultivada, así como olores que estas emanan, que muchas veces deciden la atracción o repulsión de un organismo nocivo.

Estos factores son, por supuesto, muy diferentes para los organismos causantes de enfermedades con respecto a los artrópodos herbívoros e incluso las plantas arvenses.

Susceptibilidad o preferencia. Todas las especies y variedades de plantas cultivadas no son igualmente preferidas por las plagas, y la susceptibilidad a sus ataques se muestra diferente.

Aquí es importante apuntar que estos factores pueden variar respecto a otra localidad o condiciones climáticas diferentes, entre otros elementos muchas veces no predichos por los fito mejoradores.

Calidad y cantidad del hospedante. El elemento nutritivo que aporta el cultivo es esencial para la supervivencia y desarrollo de plagas, en esto se basan algunos mecanismos de resistencia en variedades mejoradas.

Además, si la planta está bien nutrida y atendida, podrá soportar mejor el ataque.

También es esencial la concentración del hospedante, pues en policultivos las plagas monófagas encuentran condiciones menos favorables para su arribo y establecimiento que en monocultivos. Mucho de los graves problemas de plagas son atribuidos a grandes extensiones de monocultivo.

Diversidad trófica. La diversidad de plantas en espacio y tiempo es un factor determinante en el arribo y establecimiento de plagas. Los mosaicos de cultivos, campos pequeños, cultivos asociados, las rotaciones y otros arreglos espacio-temporales, obstaculizan el arribo y establecimiento de plagas. Las barreras perimetrales y la combinación de árboles en áreas cercanas a cultivos anuales tienen un gran efecto sobre estos organismos.

Período y ciclo de cultivo. La fecha de siembra y cosecha, así como la fenología del cultivo constituyen factores esenciales en el arribo, establecimiento y desarrollo de plagas e incluso en la inmigración.

La manipulación de estos factores ha sido muy exitosa en la mitigación de problemas de plagas, por la alta relación que existe entre ellas y el ciclo del cultivo. Factores climáticos y otros de carácter local, determinan los períodos de cultivo más apropiados para minimizar los ataques de plagas.

Tecnología del cultivo. Una correcta aplicación de la tecnología del cultivo y la selección de las labores adecuadas a las condiciones locales, pueden contribuir significativamente a disminuir el desarrollo de las plagas.

Los sistemas de riego y de aplicación de fertilizantes y plaguicidas pueden contribuir a la diseminación de plagas, al igual que los medios de transportación de los trabajadores agrarios.

Condiciones edafoclimáticas. Influyen en las plagas y todos los factores antes referidos. Cuando los cambios en el clima son predecibles, se pueden manejar muchos problemas de plagas, principalmente los causados por fito patógenos.

Los principios del manejo agroecológico de la finca.

Estos principios deben ser bien entendidos por el agricultor, para asumirlos como parte de su labor diaria y sus decisiones a corto, mediano y largo

plazos.

Principio 1. El agricultor y su familia son parte de la finca, no se puede considerar como cosas aisladas, ya que están muy relacionadas y son altamente dependientes unos de otros.

Principio 2. La finca es un sistema integrado y complejo, no está compuesta por partes o lugares aislados en que por un lado están los campos de cultivo, por el otro la crianza de animales, por el otro las cercas vivas, etc. Hay que verla como u n todo interactuando, no como partes aisladas.

Principio 3. Mientras más diversa en plantas y animales sea la finca, y más variado se realice su manejo, mejores posibilidades habrá para acercarla en características a los ecosistemas naturales y por tanto reducir su artificialidad.

Principio 4. El cultivo principal no es el único interés de la finca y el agricultor, sino todo lo que se cultiva, cría o atiende es de importancia, sea para el mercado, para autoconsumo, para la alimentación animal, para la conservación de la biodiversidad, como servicio ecológico, entre otros.

Principio 5. En la finca no existen residuos, sino subproductos. Todo lo que se obtiene en la finca es útil y por tanto aprovechable de manera directa o indirecta. Es un error agroecológico considerar las excretas de animales, las partes de plantas que no son el fruto agrícola u otros como residuos.

Principio 6. Todos los organismos que habitan en la finca no son nocivos o malos, la mayoría son benéficos o buenos. Por tanto, las medidas que se apliquen para controlar o reducir los malos, también afectan a los buenos.

Principio 7. El suelo de la finca hay que cuidarlo, ya que es el sustento de los cultivos y otras plantas, es un regulador de la humedad y las demás variables del clima, es reservorio de diversidad de organismos benéficos, entre otros atributos beneficiosos para la finca. Sin suelo no hay agricultura, sin suelo fértil las plantas que se cultivan producen menos y la relación beneficio/costo es baja.

Principio 8. Las plantas son el sustento principal de vida de la finca. Aparte de las plantas cultivadas, el resto de la vegetación tiene efectos importantísimos, la mayoría de ellos beneficiosos sobre los cultivos, los animales de crianza, la salud del hombre y sobre la finca integralmente.

Principio 9. La diversidad de plantas y sus arreglos complejos en la finca contribuyen a la fertilidad del suelo y la regulación del microclima, en beneficio para las plantas cultivadas y los animales de crianza.

Principio 10. Las diversidad de plantas o diversificación florística es sustento y refugio de organismos beneficiosos como polinizadores, enemigos naturales de plagas, microflora que protege la superficie de los órganos de la planta, organismos descomponedores de la materia orgánica, microorganismos eficientes, entre otros.

Principio 11. Los arreglos complejos de plantas en la finca (diversidad en espacio y tiempo), reducen la incidencia de organismos nocivos y contribuyen a que no se manifiesten como plagas, debido a variados efectos de confusión, repelencia, reducción de recursos alimenticios, etc.

Principio 12. Los sistemas de cultivos complejos como los policultivos, los silvopastoriles, la agroforestería, los agrosilvopastoriles y las fincas integrales, logran procesos que contribuyen al mejor reciclaje de nutrientes, al desarrollo de la biodiversidad, a la eficiencia energética y la resiliencia ante efectos negativos del cambio climático.

Principio 13. En los campos cultivados no se puede ver separadamente el suelo de la parte aérea. La planta tiene una parte en el suelo y la otra es aérea, ambas están estrechamente interrelacionadas respecto a los organismos que interactúan arriba y abajo, por tanto su manejo agronómico debe ser integral y considerando estas relaciones.

Principio 14. Los órganos de las plantas tienen microorganismos protectores o cuidadores que viven en sus tejidos más externos, sea sobre los frutos, sobre el tallo, sobre las hojas, sobre las raíces. Muchos de estos microorganismos epifíticos protegen a la planta de las acciones del clima como las radiaciones solares, el exceso de humedad, las corrientes de aire, entre otros; también los protegen de sustancias tóxicas, como los agroquímicos e incluso los protegen de organismos nocivos como los patógenos, entre otros. Estos organismos beneficiosos hay que cuidarlos al evitar que la planta se someta al estrés por exceso de los factores que los afectan, como los plaguicidas, el exceso de agua y otros.

Principio 15. Todos los órganos de las plantas segregan sustancias de diferentes propiedades, muchas de ellas de efectos alelopáticos, es decir, que afectan a otros organismos, principalmente que habitan en el suelo, como la germinación de arvenses, el crecimiento de microorganismos y la vida de insectos, ácaros y otros. El conocimiento de estas propiedades de determinadas plantas puede ser utilizado de manera efectiva por el agricultor en los siste mas de rotación y en las asociaciones de cultivos.

Principio 16. Los órganos de la planta que caen al suelo, como las hojas, las flores y los frutos, constituyen una biomasa que al descomponerse bajo las condiciones de humedad y la acción de los microorganismos que lo habitan, contribuyen a la mejora del suelo en sus propiedades físicas, químicas y biológicas.

Principio 17. Las flores de las plantas son muy útiles en la finca. No solamente para la alimentación de los insectos polinizadores, sino porque complementan la dieta alimentaria de los insectos que actúan como parasitoides (avispitas) y los predadores (cotorritas y otros). Una finca que tenga plantas florecidas todo el año es garantía de desarrollo de insectos benéficos.

Principio 18. Las plantas que crecen espontáneamente en los campos y sus alrededores, son conocidas como arvenses y se denominan malezas o malas hierbas, porque compiten con el cultivo en espacio y nutrientes, y son reservorios de plagas. Sin embargo, se ha demostrado que no todas las especies son competidoras con el cultivo, muchas son reservorios de enemigos naturales de plagas, sus flores sirven de alimento a insectos benéficos y contribuyen a la conservación del suelo, entre otros efectos positivos. Esto significa que hay que manejarlas con mucho cuidado para favorecer los efectos beneficiosos y reducir los perjudiciales.

Principio 19. Las prácticas culturales y otras conocidas como saneamiento, que eliminan órganos de plantas o plantas completas, deben ser realizadas con mucho cuidado, para no ocasionar perturbaciones o desequilibrios ecológicos en el sistema finca.

Principio 20. Las aplicaciones de plaguicidas al follaje de la planta y al suelo tienen efecto supresivo sobre la mayoría de los organismos, sean plagas o benéficos.

Principio 21. Cuando se aplican plaguicidas al follaje de las plantas cultivadas, existen derivas del producto por las corrientes de aire que se depositan en otras plantas y sitios de la finca, donde sus efectos tóxicos no son deseados.

Principio 22. La finca debe considerarse como una entidad de Interés Social, en la medida que contribuye a la satisfacción de uno de los Derechos Humanos esenciales como lo es la alimentación. La sustentabilidad depende de la calidad de los vínculos con los consumidores.

Principio 23. El productor debe ponerse desde el punto de vista del consumidor, a la hora de desarrollar una estrategia productiva.

Principio 24. En épocas de inestabilidad, la sustentabilidad del agricultor familiar, depende mucho mas de fortalecer los vínculos entre los productores, Instituciones  y con los consumidores,  que las expectativas del "Mercado"

El manejo de la diversidad florística en la finca

Cuando el agricultor logra entender las múltiples ventajas de manejar la finca de manera que sea más compleja en el orden del funcionamiento de la biodiversidad, será más autosuficiente en la producción agropecuaria y sus resultados productivos le permitirán una mejor relación beneficio/costo en el orden económico, ecológico y social.

La diversidad florística se refiere a las plantas que se cultivan y las que se manejan en el resto de la finca, que tienen diversas funciones, todas de importancia en la ocurrencia y supresión de plagas, las que juegan un rol esencial en el desarrollo de fincas supresoras de plagas.

Sistemas de cultivos complejos.

Una finca puede tener varios sistemas de cultivos, desde los simples, que es un solo cultivo en los campos, hasta los complejos, como son los policultivos, los silvopastoriles, la agroforestería y los agrosilvopastoriles, entre otros.

Una finca diversificada o agroecológica es un sistema de producción complejo, pues se ha logrado una verdadera diversificación de cultivos y plantas en general, así como la integración de la cría de animales con diferentes propósitos.

Los efectos fitosanitarios más importantes que se logran con los sistemas de cultivos complejos son los siguientes:

Reducción de la concentración de hospedantes. Al integrarse dos o más especies de plantas en la misma superficie, si uno de los cultivos es preferido por determinada plaga, esta afecta menos porque tiene menores posibilidades de reproducirse. Esto es muy importante en los microorganismos causales de enfermedades a las plantas, porque se reduce el nivel de inóculo del patógeno.

Interferencias biofísicas. Estas pueden ser por confusión de colores u olores, repelencia, no preferencia, obstáculo físico, entre otros. Esto es más importante para los insectos que causan plagas en uno de los cultivos, pues limitan la localización de la planta para ovipositar o para alimentarse.

Incremento de la biodiversidad funcional. La diversidad de cultivos en una misma área contribuye a presas y huéspedes alternativos para los enemigos naturales, ofrece mayores oportunidades de polen en las flores para la alimentación de los adultos de los entomófagos y se crean condiciones favorables para el refugio de los entomófagos por diversidad estructural y ambiente resguardado.

Reducción de intervenciones fitosanitarias. Se ha demostrado que por las razones antes expuestas, entre otras, estos sistemas son menos afectados por plagas y requieren menos o ninguna aplicación de plaguicidas. También porque debido a su complejidad espacial y estructural no es factible entrar en los campos con equipos y otras técnicas de aplicación de estos productos.

El manejo de los sistemas complejos tiene sus particularidades, la mayoría relacionadas con las características del clima, el suelo y la cultura agraria local; en cambio, respecto a los problemas fitosanitarios, existen reglas muy importantes que los agricultores que los practican deben conocer:

Colindancias negativas. Es muy importante en los policultivos, en que puede haber campos, parcelas o canteros con diferentes cultivos o edades de cultivos en una misma finca o zona de esta. La colindancia es negativa cuando el campo, la parcela o el cantero vecino está sembrado del mismo cultivo, pero con fechas de siembra mayores de 20-30 días de diferencia, de un cultivo de la misma familia o que sea de diferentes familias, pero hospedantes de las mismas plagas. Es una colindancia negativa porque un campo tributa poblaciones de plagas al otro campo vecino o colindante.

Exceso de sombra. El exceso de sombra se puede manifestar de una planta sobre la otra o ambas, durante determinadas horas del día o durante todo el día. El exceso de sombra puede contribuir al desarrollo de microorganismos causales de enfermedades, principalmente por incremento de la humedad; puede influir sobre la manifestación de epizootias sobre poblaciones de insectos y ácaros, según las características del entomopatógeno; puede reducir el desarrollo de entomófagos, porque favorece sus parásitos; puede contribuir al debilitamiento de determinados órganos de la planta por microorganismos secundarios y favorecer la acción de patógenos oportunistas. Es decir, el exceso de sombra sobre una planta o una parte de esta de manera continuada puede tener efectos negativos o positivos.

Arboleda o minibosque.

Es un área de la finca donde crece naturalmente o se fomenta un grupo de árboles, para formar una arboleda o mini bosque y que pueden ser maderables, frutales o mixtos.

La arboleda o mini bosque constituye un área de refugio de enemigos naturales ante diversos factores negativos a su desarrollo, como pueden

ser las aplicaciones de plaguicidas en los campos cultivados, las corrientes fuertes de aire, las lluvias intensas y la sequía prolongada, entre otros.

También en estos árboles pueden existir huéspedes secundarios de estos enemigos naturales, los que sirven de multiplicación o de reservorios en épocas en que sus huéspedes preferidos no están en los campos o no se siembra el cultivo donde se desarrolla la plaga.

Para garantizar sus funciones como refugio y reservorio de enemigos naturales de plagas es fundamental lo siguiente:

• No someterlas a aplicaciones de plaguicidas de ningún tipo (químico, biológico), incluidos herbicidas.

• Tratar de que esté compuesta por diversidad de árboles, entre ellos cítricos por ser muy apartadores de entomófago s.

• Dejar crecer espontáneamente en el suelo plantas herbáceas, las que proveerán de flores suficientes para la alimentación de los adultos de entomófagos.

La ubicación de estas áreas en la finca debe ser, preferiblemente, en zonas más cercanas a montes u otros lugares donde crece vegetación natural, para que también actúen como corredores ecológicos de la biodiversidad.

Cerca viva.

Las cerca perimetral, además de sus funciones al delimitar la propiedad, constituye una barrera física a la entrada de personas y animales a la finca.

Cuando la cerca está formada por plantas que se integran a la alambrada u otros materiales, entonces puede tener otros aportes, como suministrar alimentos cuando está integrada por frutales, puede aportar partes de plantas para preparados botánicos en el caso de que tenga integrada

plantas con propiedades biocidas, entre otras. También contribuye a atenuar las corrientes superficiales de aire y a retener la humedad relativa en la finca.

Los más importantes efectos de las cercas vivas perimetrales sobre la sanidad de los cultivos son los servicios ecológicos siguientes:

• Actúan como barrera física para frenar los adultos de plagas de insectos inmigrantes.

• Son sitios de refugio de adultos de enemigos naturales de plagas ante las aplicaciones de plaguicidas, las corrientes de aire y los efectos de la sequía, entre otros factores adversos.

• Actúan como reservorio de enemigos naturales de plagas, los que se establecen en otros huéspedes que viven de las plantas que integran la cerca viva.

• Son fuente de alimentación de adultos de los entomófagos, sobre todo cuando están florecidas.

El manejo de la cerca viva desde el punto de vista fitosanitario tiene varias implicaciones, en primer lugar para la conservación de enemigos naturales de plagas, y en este caso en los lados de la finca que son más cercanos a los campos cultivados, para que actúen más directamente, a saber:

• Integrar diferentes especies de plantas, para buscar varias alturas o portes (árboles y arbustos), de forma tal que actúen mejor como refugio de entomófagos. Aquí se recomienda cualquier especie maderable.

• Integrar diferentes especies de frutales para que actúen como reservorios de enemigos naturales, ya que estas plantas son más atacadas por plagas, pero que generalmente no afectan los cultivos de hortalizas, granos, raíces, tubérculos y otros. Las más beneficiosas son los cítricos y el guayabo .

• Integrar plantas que florezcan en diferentes épocas del año, las que sirven de alimentos a los adultos de los entomófagos.

Desde el punto de vista de barreras físicas, y como repelentes contra plagas inmigrantes, lo más importan te es lograr estratos arbustivos y arbóreos y, si fuera posible, alguna gramínea como estrato herbáceo.

Estos pueden ser de diferentes especies de árboles y en este caso se pueden integrar plantas capaces de actuar como repelentes, como es el caso del mimbre y el paraíso. Esto facilita poder disponer de sus frutos, hojas y ramas para preparados insecticidas botánicos

Esta cerca viva debe ser, con preferencia, en los lados de la finca desde donde predomina el viento y si existen fincas colindantes, que pudieran suministrar plagas favorecidas por el viento.

Si existiese un lado de la cerca viva que es colindante con otra finca en que también siembran los mismos cultivos y estos son de porte bajo como las hortalizas, es recomendable que el estrato herbáceo de la cerca viva sea de una planta repelente, como por ejemplo tomillo, orégano, albahaca   .  .   .   .  .  .  .Continua....!!