Agradecimiento a la – UT-AGPM
Unidad Temática: Autonomía, Gestión y Participación | Mercociudades
Buenos días, compañeras y compañeros de ruta.
En nombre del Espacio Cívico de Amanecer en el Campo, quiero comenzar expresando una profunda gratitud a las ciudades coordinadoras de esta Unidad Temática, por haber abierto un espacio auténtico de intervención y participación desde la sociedad civil.
Este no fue un gesto menor. Fue un acto de confianza política, de coraje institucional y de fe en la capacidad transformadora de lo colectivo.
Nos brindaron un lugar no solo para hablar, sino para escuchar, para aprender, para proponer… y sobre todo, para soñar en común.
Y ese sueño, compañeras y compañeros, tiene un nombre:
El Ecosistema Social que late dentro de nuestras instituciones, nuestras empresas y nuestras familias.
Un ecosistema que no está fuera, sino dentro de cada uno de nosotros.
Que late en el maestro que enseña con esperanza,
en el concejal que abre puertas al diálogo,
en la familia que comparte su pan con quien no tiene,
y en cada persona que, pese al abandono, sigue creyendo en la dignidad.
Esta experiencia nos ha confirmado algo esencial:
La solución más cercana a la pobreza y a la malnutrición infantil no viene solo desde arriba, sino desde adentro del territorio.
Desde las capacidades endógenas, desde los saberes populares, desde la solidaridad silenciosa que ya existe, pero que necesita ser reconocida, fortalecida y articulada.
Por eso, hoy no cerramos esta etapa con nostalgia, sino con compromiso redoblado.
Redoblamos nuestro compromiso con cada niño que no debe irse a dormir con hambre.
Redoblamos nuestro compromiso con cada familia que merece vivir sin miedo.
Redoblamos nuestro compromiso con cada comunidad que puede, desde sus propias raíces, regenerarse y florecer.
Y aunque nuestra contribución parezca un simple grano de arena…
sabemos que los caminos se construyen paso a paso,
y que los grandes ríos nacen de pequeños arroyos.
Hoy, desde este espacio, reafirmamos nuestra convicción:
No estamos aquí para sustituir al Estado, ni para ocupar lugares.
Estamos aquí para tejer redes, para capacitar conciencias, para impulsar mesas técnicas ciudadanas que, con herramientas como ASIR, puedan diagnosticar, planificar y actuar.
Porque la paz no se decreta.
Se cultiva.
Se siembra en cada huerta comunitaria,
en cada taller de oficios,
en cada conversación sincera entre vecinos.
Y así, metro a metro,
persona a persona,
comunidad a comunidad,
vamos construyendo un camino más ancho,
un camino de nuevas posibilidades,
un camino de vida sin hambre y sin miedo.
Gracias, ciudades coordinadoras, por permitirnos caminarlo juntos.
Gracias a todas y todos los que creen que otro mundo es posible…
porque ya lo están haciendo posible, aquí y ahora.
¡Sigamos adelante!Néstor Méndez